Setenta y dos
horas antes
de tu café
Todo empieza con una masa madre que alimentamos cada día. La masa reposa en frío tres días para que fermente despacio: así el croissant sabe a algo más que a mantequilla.

Hojaldre con paciencia
Masa madre
Alimentamos una masa madre cada día desde el primer horno. Es la base de un hojaldre que siente, no solo a mantequilla.
Laminado a mano
Capa a capa, veintisiete dobleces. No hay rodillo mecánico: se nota en la textura quebradiza y en la paciencia del proceso.
Horneado por tandas
A las 8:00, 12:00 y 17:00 salen bandejas nuevas. Nada se vende de ayer; lo que ves en la vitrina lleva horas, no días.



Obrador propio a la vista
Trabajamos detrás de la vitrina, con el horno a la vista. Si vienes a media mañana probablemente te cruces con una bandeja recién sacada. Eso es lo que quieren decir cuando dicen “recién hecho”.
Un espresso como las hornadas
Trabajamos con tostadores locales que tuestan en tandas cortas. El resultado: café de especialidad en taza, leche entera o vegetal a elegir, y matcha ceremonial para quien prefiera algo más verde.

